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Fundamentos

LAS ESCRITURAS

Creemos que la Biblia es la Palabra de Dios, escrita por hombres inspirados por Él. Es nuestra guía suprema para la fe y la vida cristiana. En ella encontramos enseñanza, corrección e instrucción para vivir conforme a los propósitos de Dios y para bendecir a los demás con nuestros dones.

La Biblia tiene a Dios como su autor, y su propósito es nuestra salvación. Contiene la verdad pura, sin error, y establece los principios por los cuales Dios juzgará a la humanidad. Las escrituras nos revelan el carácter de Dios, su plan redentor para la humanidad y la manera en que debemos vivir para honrarle. A través de sus páginas, experimentamos su poder transformador y somos capacitados para toda buena obra. La Palabra de Dios es nuestra base de enseñanza; nuestros fundamentos y creencias estan cimentados en ella.

2 Timoteo 3:16-17; 2 Pedro 1:21; Salmos 119:105; Mateo 4:4; Hebreos 4:12.

DIOS PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO

Creemos en un único Dios verdadero, vivo y eterno, cuyo nombre es Jehová,. Él es perfecto en santidad y digno de toda honra, En la unidad de Su divinidad existen tres personas, que son iguales en perfección divina, pero desempeñan roles distintos que se armonizan en la obra de redención:

  • Dios Padre: Él es el soberano sobre toda la creación y el Padre verdadero de quienes creen en Jesús.

  • Dios Hijo: Jesucristo es el eterno Hijo de Dios, quien vivió en obediencia perfecta a la ley divina y, a través de su muerte en la cruz, proveyó redención para todos y nadie puede llegar al Padre sino por Él (Juan 14:6).

  • Dios Espíritu Santo: Es el Espíritu de Dios que convence de pecado, guía a los creyentes en su vida diaria, consuela y otorga dones espirituales para el servicio en la iglesia. 

Mateo 28:19; Juan 15:26; Juan 10:30; Hebreos 3:4; 1 1; Juan 15:26.

LA SALVACIÓN

Creemos que la salvación es un regalo gratuito de Dios, ofrecido a todos los pecadores por medio de la obra de Jesucristo. Él, cumpliendo la voluntad del Padre, se hizo hombre sin pecado, vivió en perfecta obediencia a la ley divina y murió en la cruz para pagar por nuestros pecados.

La salvación implica la redención completa del ser humano y se ofrece libremente a todos los que aceptan a Jesucristo como Señor y Salvador. A través del arrepentimiento y la fe en ÉL. Jesús resucitó al tercer día, venciendo la muerte, y ascendió al cielo. Su sacrificio y resurrección aseguran la redención de todos los que creen en Él, llevando a los creyentes a una vida transformada una relación continua de santificación, y una futura glorificación en Su presencia. Creemos que Jesús volverá para llevar a Su iglesia consigo.

Juan 3:16; Efesios 2:5-9; Isaías 53:4-5; Filipenses 2:6-7.

EL EVANGELISMO Y DISCIPULADO

Creemos que la iglesia está llamada a cumplir con el mandato de Jesús de ir y hacer discípulos de todas las naciones.  Este compromiso se demuestra de diversas formas: en las oraciones fervientes, en las manos generosas de quienes apoyan, y en los pies decididos de quienes son enviados a compartir el evangelio.

La Gran Comisión comienza con los más cercanos: nuestra familia, amigos y comunidad. Sin embargo, no se detiene allí, pues el llamado de Cristo nos impulsa a cruzar fronteras de todo tipo. Este esfuerzo abarca a todas las personas, sin importar su edad, cultura o trasfondo, porque todos necesitan conocer el amor redentor de Dios.

La enseñanza y el discipulado son pilares fundamentales para cumplir esta misión. Creemos que, aunque la naturaleza pecaminosa del hombre caído lo separa de Dios, el evangelio tiene el poder de transformar vidas, restaurar la obediencia a su santa ley y equipar a los creyentes para vivir y compartir su verdad.

Mateo 28:19-20; Juan 15:8; Isaías 6:8; Romanos 10:14.

EL BAUTISMO Y LA CENA DEL SEÑOR

Creemos que el bautismo cristiano es un acto de obediencia que simboliza la fe del creyente en Jesucristo como Salvador. Es realizado por inmersión en agua en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, representando la muerte al pecado, el entierro de la vieja vida, y la resurrección a una nueva vida en Cristo. Este hermoso emblema proclama la fe en el Salvador crucificado, sepultado y resucitado. 

Asimismo, creemos que la Cena del Señor es una conmemoración solemne del sacrificio de Jesús en la cruz. En ella, el pan y el vino representan su cuerpo y su sangre, y participan los miembros de la iglesia reunidos en su nombre. Este acto proclama nuestra fe en el sacrificio redentor de Cristo.  Antes de participar, cada creyente debe examinarse a sí mismo para tomar parte con reverencia y gratitud

Ambos mandamientos, el bautismo y la Cena del Señor, son expresiones esenciales de fe, obediencia y comunión con Cristo y Su iglesia.

Romanos 6:3; Mateo. 3:5,6; Hechos 2:41; Lucas 22:19-20; Mateo 28:19.

LA IGLESIA DE CRISTO

Creemos que la iglesia de Cristo es una comunidad de creyentes, unidos por la fe y el pacto del evangelio, que se reúnen para adorar a Dios, crecer espiritualmente, y cumplir con su misión en el mundo (llevar el evangelio a toda criatura). Es un cuerpo vivo que practica las ordenanzas establecidas por Jesús, se rige bajo su autoridad y sigue las enseñanzas contenidas en las escrituras. En ella, cada miembro tiene la responsabilidad de ejercer los dones, derechos y privilegios que la Palabra de Dios otorga, para edificación mutua y como testimonio al mundo

La iglesia también se caracteriza por practicar la comunión y el amor unos con otros, fortaleciendo la unidad del cuerpo de Cristo y reflejando su amor en cada acción. A través de estas prácticas, se fomenta la armonía y el apoyo mutuo entre los creyentes maduros en la fe y los nuevos en el camino del Señor, siguiendo el ejemplo y las enseñanzas de Jesús

Hechos 2:41-42; 1 Corintios 14:12; 

Juan 13:34-35; Romanos 12:10; Hebreos 10:25.

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